Es la primera vez que preparo focaccia, hace tiempo que lo tenía pendiente y el otro día en este blog , que me encanta, ví una forma de prepararla que me encantó más que nada por la presentación. Divide la masa como en porciones y en cada porción, un ingrediente diferente.
Pues ésta es la receta. Sólo pondré la de la masa ya que por encima, obviamente, se le puede poner lo que más te apetezca o lo que tengas por casa. Con las cantidades que voy a poner me han salido dos:
30 gr de levadura fresca
400 ml de agua tibia
una pizca de azúcar
800 gr de harina blanca
1 cucharada de sal
125 ml de aceite de oliva
Desmenuza la levadura en un bol y añádele el agua. Incorpora el azúcar y deja reposar unos 10 minutos, hasta que empiece a hacer espuma.
Añade el aceite de oliva.
Pon en otro bol la harina y la sal.
Si tienes amasadora pues le añades la mezcla del agua y la levadura a la harina y amasa.
Si no tienes, pues tendrás que amasar a mano (a mucha gente le gusta ¿? a mí no)
Cuando consigas una masa blanda, déjala reposar en un sitio cálido hasta que doble el volumen (1 h, o 1h y 1/2)
Una vez ha doblado el volumen, extiéndela y con un cuchillo marca los surcos de las porciones que quieras hacer.
Haz agujeritos por toda la masa con los dedos (perdón por mi ignorancia, este detalle debe ser típico de la focaccia porque viene en todas las recetas que he visto)
Ponle por encima lo que te apetezca y deja otra vez que doble el volumen (una 1/2h)
Precalienta el horno a 200º.
Rocía la masa con aceite de oliva y ponle por encima sal gorda.
Ahora, al horno, hasta que se doren o hasta que suenen a hueco al darle golpecitos en la base.
Y yo ahora me voy a descansar un poco, que hace años que no me ponía con faringitis y me he tenido que poner en fin de semana, qué responsabilidad la mía.



